PORQUE LA ASTROLOGÍA SÍ FUNCIONA (AUNQUE LLEGARA A SER UN «FRAUDE»)

Comenzaré exponiendo mis razones personales por las cuales, imaginando que esta disciplina sea una «farsa», su estructura es estupenda y «perfecta» al utilizarla para desarrollarnos, ubicarnos, adaptarnos, trabajar, y actuar mejor en la vida.

Imaginemos que no existe ningún, absolutamente ningún efecto ni correspondencia entre los campos energéticos invisibles y «sutiles, etéreos, espirituales» que se mueven fuera de nuestra percepción ordinaria, ni tampoco en cuanto a fuerzas físicas o magnéticas que puedan influir entre los astros (Aunque el Sol justamente nos permite vivir gracias a su influencia y está comprobado que la Luna en cuanto a cuestiones gravitatorias, también), vamos a centrarnos solo en que NADA de esto está ocurriendo y todo es sugestión e imaginación del humano.

Lo diré sin rodeos y con una sola frase: «Los tiempos astrológicos nos permiten alinearnos con los tiempos orgánicos de la naturaleza.» Punto final. 

Estos tiempos no están ni bien ni mal, no son correctos o incorrectos, no son mejores o peores, son lo que es, y es lo que somos. El humano no está separado de la naturaleza y no puede vivir sin ella, no puede ir más rápido ni más despacio, no puede sobrevivir sin su contacto, y quienes quieran hacernos creer otra cosa, recordemos que nos hablan de un sueño ilusorio, una nube de humo, un espejismo.

Talla en madera, Autor/a desconocido

No estoy diciendo que tenemos que volver al bosque a vivir en una choza de hojas, estoy diciendo que podemos «desarrollarnos» sofisticada y tecnológicamente dentro de lo que es natural para nuestra especie, lo artificial, indirectamente forma parte de lo natural, pero no puede llegar demasiado lejos si se vuelve destructivo cuando pierde el sentido común y la ética. 

Cuando el humano se desconecta, se centra en la lógica, en lo «obvio» y se deja llevar por el frenesí del consumismo, por sus ambiciones, por la gran mayoría, por el automatismo, o por lo que se supone que se espera de él/ella, se extrae de dentro suyo, y se desfasa del tiempo orgánico donde las cosas ocurren en flujo y conexión, no hablaré aquí de la «fuente» porque eso sería entrar en lo espiritual que prometí no abordar ahora, pero sí de ese estado de flujo natural (que recordarás seguramente de cuándo eras niño/a, y sabrás a qué me refiero): Cuando entramos en ese flujo de energía (entremedio de la procrastinación y la sobre exigencia) estamos alineados, con el tiempo natural y orgánico de las cosas, donde se produce el verdadero avance en lo que sea que estemos haciendo, y por supuesto, nos sentimos maravillosamente, con toda nuestra atención plena en el presente, (Cosa que los expertos en salud mental ruegan que intentemos con cada vez mayor frecuencia). 

No podemos obligarnos a tener energía durante todo el mes cada día por igual, no podemos dejarnos estar tristes o apagados todos los día del mes, tampoco podemos empezar siempre cosas y abandonarlas, ni tampoco podemos estar poniendo cierre a todo todo el tiempo. No podemos trabajar las 24 horas, no podemos no trabajar jamás en nada, no podemos vivir para nuestro enamorado/a ni vivir toda la vida sin sentir atracción por absolutamente nadie jamás… 

Si observamos a la Naturaleza y a los Astros, veremos como nos marcan los tiempos perfectos… (No solo en la siembra, la cosecha, la pesca, el período menstrual, la gestación, el invierno, el verano, la primavera, la noche, el día, la tarde, la mañana, sino que también, es lo que necesitamos para equilibrarnos y tener un organismo óptimo, sano y una vida adecuada, con sus diferentes facetas, de luz, de sombra, de sueño de vigilia, de hambre y digestión, de empezar y terminar, de tener energía y estar cansado… 

«Todo es cíclico, somos cíclicos, estamos dentro de muchos ciclos siendo ciclos, esto significa una sola cosa fundamental: LA EXISTENCIA Y LO QUE NOS RODEA ES DEVASTADORAMENTE COMPLEJO…»

«Galaxy» spirit111

Ante la angustia de la complejidad y nuestras preguntas que a muchos nos devoran por dentro tenemos varias opciones: Podemos elegir no creer en nada y decir que todo es azar y casualidad y debemos disfrutarlo mientras dure, podemos practicar una religión y explicar todo con ella, podemos consumir lo que más podamos para tapar ese vértigo de caos e incertidumbre: Comida, compras compulsivas, casino, bebidas, tabaco, redes sociales y mil opciones más, o podemos intentar comprender y «adecuarnos» un poco a todo esto como podamos con las herramientas que tengamos, y a mi particularmente me gusta mucho esta herramienta: La Astrología, porque me permite pensar, poner a prueba, analizar, reconocer patrones, contrarrestar, prepararme, describir… Pero dejándome siempre una puerta abierta a la duda, a la posibilidad de que todo sea simplemente una sugestión, un posible enamoramiento ciego de algo que no es real. Sin embargo la Astrología funciona PARA ORDENAR LO COMPLEJO  LA REALIDAD.

Extroversión, introspección, Inicio cierre, cansancio motivación, y explica no solamente como a través de los equinoccios y solsticios, la naturaleza y nosotros cambiamos,  sino que nos brinda también el calendario de «stock de energía mensual» que nos brindan los ciclos lunares, que me parecen perfectos para no quemarse sobre exigiéndose a uno mismo sino también para meterse el chute de motivación adecuado para avanzar en nuestros proyectos. 

Aparte de esto, la rueda zodiacal nos cuenta la historia de vida de cada uno de nosotros: Cada signo zodiacal representa el relato de los estadíos psicológicos por los que pasa un ser humano a lo largo de su vida, y saber cuales son, nos permite entender qué partes de nosotros están transitando qué cosa y aceptar la «normalidad» de estos tragos amargos que nos trae la vida… entender que forman parte de un proceso de transformación, como lo hace la tierra con todo lo muerto que transforma en vida, (Entre otros mil ejemplos análogos).

Astrología no es «un grupo de tontos que piensan que si Mercurio está retrógrado les va mal en el amor y se lo creen»: Primero que NO «Creemos» en una herramienta, porque no creemos en una unidad de medida inventada por el humano, son herramientas que se usan. Segundo, que esta estructura milenaria abarca todas las esferas que componen a un ser humano y hace una división perfecta en todas las áreas significativas para la persona y nos permite orientarnos y entendernos mejor a nosotros mismos, porque nos ayuda a hacer introspección y reflexión… Una herramienta que nos hace ir para adentro y reflexionar es de cualquier cosa menos de tontos. Tercero, nos permite hacer relaciones simbólicas y espirituales entre el tiempo, los procesos internos, sociales, colectivos y mejorar como individuos gracias a las interpretaciones de los significados inconscientes de estos símbolos.

En fin, la Astrología es una forma de ordenar, entender y mejorar nuestras áreas vitales en un mundo complejo, es un Arte que apasiona y permite conectar, explicar, interpretar y disfrutar de las distintas expresiones de la energía original y su enorme abanico de combinaciones.

Aranashly de Conscience